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Responsabilidad civil por productos defectuosos

A. RESPONSABILIDAD CIVIL POR LOS DAÑOS OCASIONADOS POR PRODUCTOS DEFECTUOSOS.

A.1 Concepto

Un producto defectuoso es aquel que no ofrece la seguridad que cabría legítimamente esperar, teniendo en cuenta todas las circunstancias y especialmente su presentación, el uso previsible del mismo y el momento de su puesta en circulación.

Es defectuoso cuando no ofrece la seguridad normalmente ofrecida por los demás ejemplares de la misma serie. De esta manera se distingue fielmente el carácter de defectuoso o no de un producto, regla de enorme practicidad en los casos de daños derivados de elementos del sector de la automoción, como los reventones de neumáticos o los fallos en sistemas de frenado y airbags.

No puede considerarse defectuoso un producto por el hecho de que ese mismo producto se ponga posteriormente en circulación de forma más perfeccionada o mejorada.

Asimismo, tampoco son productos defectuosos los productos peligrosos o tóxicos, por el mero hecho de serlo. En estos casos, el deber de información sobre las contraindicaciones, efectos secundarios, potenciales usuarios del producto, instrucciones de uso o concreción del objeto del producto, juega un papel esencial sobre la responsabilidad civil del fabricante, el distribuidor o el suministrador del producto.

En éste sentido, los Juzgados y Tribunales españoles han determinado la responsabilidad civil de fabricantes y distribuidores de productos químicos de aplicación agraria, como insecticidas, fungidas o herbicidas, o del sector de limpieza, por deficiente cumplimiento del deber de información, al haber omitido la información necesaria sobre el usuario del producto –producto para profesionales dispensado a un particular que sufre daños por desconocimiento de la alta toxicidad del producto-, sobre el objeto del producto o sus contraindicaciones –producto químico vendido como de aplicación genérica que está contraindicado para determinados árboles como melocotoneros o limoneros- o sobre las instrucciones de uso o dosificación –daños producidos en semillas que no podían estar en contacto con el producto, daños producidos por una máquina distribuida sin manual de instrucciones-.

A.2 Legislación y desarrollo judicial

Esta materia se encuentra regulada en la Ley 22/1994, de 6 de julio, de responsabilidad civil por los daños causados por productos defectuosos que adapta el Derecho español a la Directiva 85/374/CEE, de 25 de julio.

La Ley 22/1994, de 6 de julio, sufrió una modificación en el año 2000 que amplió la cobertura por responsabilidad civil derivada de productos defectuosos a las materias primas agrarias y ganaderas, que inicialmente estaban excluidas de ésta regulación.

La litigiosidad derivada de reclamaciones por productos defectuosos ha crecido exponencialmente en la última década debido a un triple factor: (i) el desarrollo normativo centrado en la responsabilidad objetiva por daños producidos por distribuidores, fabricantes y suministradores de productos, iniciado con la Ley General de Defensa de Consumidores y Usuarios en 1.984 (LGDCU 26/84, de 19 de Julio) y completado con laLey 22/1994, de 6 de julio, (ii) la consolidación en España de una nueva cultura del consumo, y (iii) a la permeabilidad que los Juzgados están mostrando a éste género de reclamaciones como consecuencia de los dos motivos precedentes.

Asimismo, el reconocimiento procesal de las acciones colectivas, disponibles para grupos de consumidores o usuarios afectados por un hecho dañoso cuando los individuos que lo compongan estén determinados o sean fácilmente determinables y siempre que el grupo se constituya con la mayoría de los afectados, contribuirá sin duda en el futuro a un nuevo escenario judicial en materia de reclamaciones por productos defectuosos, con mayor impacto social y económico.

A.3 Ámbito de protección

Lo son aquellos perjudicados por el producto defectuoso, con independencia que tengan o no la condición de consumidores en sentido estricto. Como daños resarcibles se contemplan la muerte, las lesiones corporales y los daños materiales, con la franquicia en este último caso de 390,66 Euros.

Los demás daños y perjuicios, incluidos los daños morales, podrán ser resarcidos conforme la legislación civil general. La cuestión principal que plantean los daños morales es la relativa a la prueba de su existencia y su cuantía.

A.4. Prueba

Corresponde al perjudicado probar el defecto, el daño y la relación de causalidad entre ambos, aunque en algunos casos, como puede ser los daños producidos por explosión de botellas, los Juzgados y Tribunales suavizan la carga probatoria del demandante-damnificado, partiendo de la presunción del defecto y obligando al fabricante o al importador a probar la culpa del damnificado en la producción de los daños.

Cumple especial importancia en ésta materia la regla de la facilidad probatoria, reconocida expresamente por la Ley de Enjuiciamiento Civil que entró en vigor el 8 de enero de 2.001, en virtud de la cual el Juzgador debe tomar en consideración la disponibilidad y facilidad de las partes para aportar pruebas, lo cual traslada en muchos casos una mayor responsabilidad en la aportación de pruebas a las empresas que producen o distribuyen productos regulados o sometidos a determinadas pruebas de seguridad, como productos alimentarios, de higiene y limpieza, sanitarios y farmacéuticos, medicamentos, electrodomésticos, gas y electricidad, ascensores, vehículos de motor, juguetes y/o productos dirigidos a niños.

A.5 Responsabilidad

Conforme a lo dispuesto en la Ley 22/94, la responsabilidad recae directamente sobre los fabricantes y los importadores (su responsabilidad se podrá reducir o suprimir si concurre culpa del perjudicado), y tiene carácter solidario, lo cual obliga a cada una de ellas a reparar la totalidad de los daños causados.

El suministrador del producto defectuoso sólo responderá cuando haya suministrado el producto a sabiendas de la existencia del defecto.

Los derechos reconocidos al perjudicado en la Ley 22/94 se extinguirán transcurridos diez años desde la puesta en circulación del concreto producto defectuoso causante del daño, no desde el lanzamiento comercial del producto en sentido genérico. Es un periodo de tiempo razonable teniendo en cuenta que se circunscribe a los bienes muebles, el gas y la electricidad.

A.6 Límite total de la responsabilidad.

La responsabilidad civil global del fabricante o importador por muerte y lesiones personales causadas por productos idénticos que presenten el mismo defecto tiene como límite la cuantía de 63.106.270,96 Euros.

A.7 Causas de exoneración de responsabilidad

Siguiendo la Directiva, la Ley establece un régimen de responsabilidad objetiva, aunque no absoluta, permitiendo al fabricante o al importador exonerarse de responsabilidad probando:

Que no habían puesto en circulación el producto

La inexistencia del defecto en el momento que se puso en circulación.

Que no había sido fabricado para la venta o distribuido con finalidad económica ni fabricado, importado, suministrado o distribuido en el marco de una actividad profesional o empresarial

Si la elaboración se realiza conforme a las normas en vigor.

Cuando los conocimientos científicos y técnicos existentes a la puesta en circulación no permitían apreciar el defecto causante del daño (razón no invocable en el caso de medicamentos y productos alimentarios destinados al consumo humano).

Las cláusulas de exoneración o limitación de responsabilidad son ineficaces.

A.8 Prescripción de la acción de reparación de la acción de los daños y perjuicios causados.

Ésta acción prescribirá a los 3 años a contar desde la fecha en que el perjudicado sufrió el perjuicio.

La acción del que hubiese satisfecho la indemnización contra los demás responsables del daño prescribirá al año, a contar desde el día del pago de la indemnización.

 

B.VÍAS ALTERNATIVAS O ACUMULATIVAS DE RECLMACIÓN POR DAÑOS DERIVADOS DE PRODUCTOS.

B.1 Responsabilidad civil general extra-contractual.

El principio general en esta materia se encuentra recogido en el artículo 1902 de Código Civil a tenor del cual “el que por acción u omisión causa daño a otro interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado”.

La acción de responsabilidad civil extracontractual prescribe por el transcurso de un año. No obstante, a los daños ocurridos en Cataluña le son de aplicación un plazo de prescripción más amplio, en concreto de tres años, conforme a lo regulado por el Código Civil de Cataluña.

Los tribunales exigen la concurrencia de tres requisitos, a saber: (i) una acción u omisión culposa o negligente del agente causante del daño, (ii) la prueba de un daño material o moral ocasionado, (iii) la relación de causalidad entre el daño y la acción u omisión.

La indemnización comprende no sólo la pérdida que se haya producido (daño emergente) sino también la ganancia que se ha dejado de obtener (lucro cesante).

B.2 Responsabilidad civil objetiva regulada por la LGDCU 26/84, de 19 de Julio.

La Ley General de Defensa de Consumidores y Usuarios regula un doble sistema de responsabilidad civil derivada de daños producidos por productos y/o servicios.

Responsabilidad civil solidaria de quienes concurran en la producción de un daño –fabricante, distribuidor, vendedor, suministrador- derivado del consumo de bienes o la utilización de productos o servicios, salvo que estos estén causados por culpa exclusiva del consumidor o usuario o por la de las personas de las que deban responder civilmente.

Responsabilidad civil objetiva, con un límite de 3.005.060,52€, por daños originados en el correcto uso y consumo de bienes y servicios de bienes regulados, es decir, de aquello que incluyen la garantía de niveles determinados de pureza, eficacia o seguridad, que supongan controles técnicos, profesionales o sistemáticos de calidad. La LGDCU 26/84 considera expresamente como tales, los productos alimenticios, los de higiene y limpieza, cosméticos, especialidades y productos farmacéuticos, servicios sanitarios, de gas y electricidad, electrodomésticos y ascensores, medios de transporte, vehículos a motor y juguetes y productos dirigidos a los niños.

La LGDCU 26/84, a diferencia de la Ley 22/1.994 de responsabilidad civil por productos defectuosos, no prevé un sistema de causas exoneratorias como el relacionado anteriormente.

 

La información contenida en la presente nota no debe ser en sí misma considerada como un asesoramiento específico en la materia comentada, sino únicamente una primera aproximación al tema tratado, siendo por tanto aconsejable que los receptores de la presente obtengan asesoramiento profesional sobre su caso concreto antes de adoptar medidas o acciones específicas.