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Despido colectivo

Laboral

Despido colectivo por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción: Unidad de referencia: Centro de trabajo

La determinación de si un despido debe considerarse individual o colectivo y, en consecuencia, el trámite a realizar en uno u otro supuesto, lo que se llama el “cómputo de los umbrales” del despido colectivo, ha generado numerosas confusiones y conflictos judiciales de consecuencias económicas muy graves para la empresa.

El artículo 51.1 del Estatuto de los Trabajadores (E.T.) establece la nulidad automática de los despidos o ceses individuales cuando se superan los umbrales numéricos determinados por la citada norma. Consecuencia: el trabador despedido recupera su puesto de trabajo, la empresa debe abonar los salarios y las cotizaciones de todo el periodo (que puede ser muy largo en función de los recursos que se hayan interpuesto por las partes) y acordar un nuevo despido, en la forma adecuada (el procedimiento del despido colectivo está pensado para ofrecer mayores garantías para los trabajadores que el despido individual).

El E.T. entiende por despido colectivo la extinción de contratos de trabajo fundada en causas económicas, técnicas, organizativos o de producción cuando, en un periodo de noventa días, la extinción afecte al menos a: 10 trabajadores, en las empresas que ocupen a menos de 100 trabajadores; el 10% del número de trabajadores de la empresa en aquellas que ocupen entre 100 y 300 trabajadores; y 30 trabajadores en empresas de más de 300 trabajadores".  Esto es, establece los umbrales en función del número de afectados, número de trabajadores ocupados por la empresa y periodo de tiempo (90 días que a veces es complicado de computar, si hay despidos en diferentes fechas).

La Directiva 98/59/CE del Consejo, de 20-07-1998, en su artículo 1 definió los despidos colectivos como aquellos efectuados por un empresario, por uno o varios motivos no inherentes a la persona de los trabajadores, en función del número de empleados adscritos a los centros de trabajo afectados y también en función de determinados periodos de tiempo.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictó sentencia de 13/05/2015 en la que declaró que debe calificarse como despido colectivo, y respetar por consiguiente el régimen legal aplicable a esta materia, tanto las situaciones en las que las extinciones de contratos computables superen los umbrales del artículo 51.1 del Estatuto de los trabajadores –que, como hemos dicho, toma la totalidad de la empresa como unidad de referencia- como aquellas otras en las que se excedan esos mismos umbrales (10% de despedidos) en el centro de trabajo y, en un periodo de 90 días, en los casos en que las extinciones afecten a 10 trabajadores en un único centro de trabajo que emplea habitualmente entre 20 y 100 trabajadores. Y la STJUE de 30-04-2015 concretó que debe considerarse despido colectivo si en un período de 90 días, afecta al menos a 20 trabajadores de un centro de trabajo concreto de una empresa, sea cual fuere el número de empleados en el centro.

El TS, en sentencia de 17/10/2016, aprobada por unanimidad de la Sala de lo Social, ha aplicado la doctrina sentada en la sentencia del TJUE de 13/5/ 2015, interpretando la norma nacional en relación al Derecho de la Unión, de modo que ha de considerarse despido colectivo aquel que supere el umbral legal establecido en un único centro de trabajo -si este tiene más de 20 trabajadores-, en lugar de tomar como única referencia toda la plantilla de la empresa.

Síntesis: El Supremo ha cambiado la definición de despido colectivo del E.T., debiendo calificarse de tales tanto las situaciones en las que las extinciones de contratos computables superen los umbrales del art. 51.1º del Estatuto de los Trabajadores, tomando la totalidad de la empresa como unidad de referencia, como aquellas otras en las que se excedan esos mismos umbrales en los casos en que afecten a un único centro de trabajo, siempre que en el mismo presten servicios más de 20 trabajadores.

 

La información contenida en la presente nota no debe ser en sí misma considerada como un asesoramiento específico en la materia comentada, sino únicamente una primera aproximación al tema tratado, siendo por tanto aconsejable que los receptores de la presente obtengan asesoramiento profesional sobre su caso concreto antes de adoptar medidas o acciones específicas.