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El concurso fortuito de Spanair

Insolvencia y Reestructuraciones

Última resolución de la audiencia provincial de Barcelona: el concurso fortuito de Spanair

El 16 de septiembre de 2014 el Juzgado Mercantil nº 10 de Barcelona dictó sentencia por la que calificaba el concurso de SPANAIR, S.A. como culpable considerando que había existido retraso en la solicitud del concurso y que dicho retraso había supuesto un agravamiento de la insolvencia de 10,8 millones de euros.

La condena a los miembros del Consejo de Administración suponía la obligación de atender al pago de dicho déficit concursal y una inhabilitación para administrar de bienes ajenos durante un periodo de 2 años.

Recurrida la sentencia por los afectados, el pasado 29 de abril de 2016 la Audiencia Provincial de Barcelona dictaba una novedosa sentencia por la que, revocando la del Juzgado Mercantil nº 10 de Barcelona, calificaba el concurso como fortuito y consecuentemente absolvía a los administradores de SPANAIR, S.A.

Si bien la Audiencia Provincial reconoce la existencia de un retraso legal en la obligación de solicitar el concurso, el argumento básico en torno al que gira su sentencia revocatoria es la diligente conducta de los administradores durante el periodo que medió entre el momento en que deberían haber solicitado el concurso – el 30 de agosto de 2011 - y el momento en que efectivamente lo solicitaron, el 31 de enero de 2012.

Según la sentencia comentada, no merece reproche alguno la decisión del Consejo de Administración de aguardar unos meses para solicitar el concurso, mientras que no se agotaban todas y cada una de las opciones existentes para dotar de viabilidad a la compañía. El Consejo de Administración "no permaneció impasible", sino que "buscó de forma muy activa la manera de dar continuidad a la compañía para evitar el concurso".

Téngase en cuenta que hasta principios de enero de 2012 Qatar Airways no declinó la entrada en el capital de SPANAIR, S.A., y que para entonces la mercantil de nacionalidad china HNA apareció en escena con intención de valorar la posibilidad de dotarle de viabilidad.

Por todo ello cree la Audiencia Provincial que – estando vigentes ambas posibilidades – no haber esperado al desenlace de dichas eventuales operaciones de viabilidad habría sido verdaderamente negligente por su parte, pues SPANAIR, S.A. (y en consecuencia sus eventuales acreedores) tenían mucho que ganar si se conseguía un acuerdo y no demasiado que perder si la espera se extendía unos meses.

Dado que el dolo y la culpa grave constituyen supuesto de hecho indispensable para dar lugar a la calificación del concurso como culpable, considera la sentencia que en el caso que nos ocupa el Consejo extendió los plazos con la única y exclusiva voluntad de salvar la compañía.

Proteger los derechos de la masa intentando dar continuidad a la actividad para hacer la compañía atractiva a terceros inversores eventualmente interesados – paralizarla había anulado su valor de mercado – era la opción óptima y diligente dadas las circunstancias, y ello supuso la salvaguarda de la responsabilidad del Consejo a juicio de la Audiencia Provincial.

Dado que la sentencia será recurrida por alguna de las partes interesadas en el proceso, habrá que aguardar a la resolución que en su momento dicte la Sala Primera del Tribunal Supremo para conocer el desenlace.

 

La información contenida en la presente nota no debe ser en sí misma considerada como un asesoramiento específico en la materia comentada, sino únicamente una primera aproximación al tema tratado, siendo por tanto aconsejable que los receptores de la presente obtengan asesoramiento profesional sobre su caso concreto antes de adoptar medidas o acciones específicas.