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La remuneración de los administradores bajo la ley de sociedades de capital

Fijación de la remuneración de los administradores bajo la ley de sociedades de capital: dos tipos de remuneración

Tras la reforma del régimen de retribución de los administradores operada por la Ley 31/2014 de 3 de diciembre, la vigente LSC mantiene la previsión de gratuidad del cargo de administrador salvo que haya previsión estatutaria en contra.

En caso que los administradores vayan a estar retribuidos, y como norma general, la ley establece que los estatutos determinarán el sistema de remuneración, el cual recogerá los conceptos retributivos a percibir por los administradores en su condición de tales, y atribuye a la Junta General la competencia para aprobar la cuantía máxima anual a percibir por ellos. Así, el artículo 217 de LSC establece que “el importe máximo de la remuneración anual del conjunto de los administradores en su condición de tales deberá ser aprobado por la Junta General y permanecerá vigente en tanto no se apruebe su modificación”. Salvo que la Junta determine otra cosa, la distribución de la retribución entre los administradores se establecerá por acuerdo de estos, y en el caso del Consejo de administración, por decisión del mismo.

No obstante lo anterior, la ley establece una particularidad para los consejeros delegados y consejeros a los que se atribuyan funciones ejecutivas, ya que en tales casos la ley exige que la remuneración por tales funciones se establezca en un contrato aprobado por el propio Consejo, en el que se precisarán todos y cada uno de los conceptos por los que el consejero vaya a ser retribuido por el ejercicio de sus funciones ejecutivas (art. 249 de LSC), de forma que dicho consejero no podrá percibir retribución alguna por el desempeño de funciones ejecutivas cuyas cantidades o conceptos no estén previstos en ese contrato, el cual, deberá no obstante ser conforme con la política de retribuciones aprobada, en su caso, por la Junta General.

En este supuesto, y como excepción a la norma general, la ley no exige que la remuneración por el ejercicio de dichas funciones ejecutivas esté prevista en los estatutos, sino que se atribuye autonomía al Consejo de Administración para establecer la remuneración de los consejeros por tales funciones.

En consecuencia, con la entrada en vigor de esta reforma de la LSC, parece que la ley reconoce dos tipos de remuneraciones:

1) La remuneración de los consejeros “en su condición de tales” (funciones de vigilancia, control, deliberación, entre otras) en que será necesario que los estatutos recojan los conceptos retributivos a percibir por los administradores y que la Junta General apruebe la cuantía máxima de la remuneración anual del conjunto de los administradores; y

2) La remuneración de los consejeros por el desempeño de funciones ejecutivas que exige la firma de un contrato entre el consejero y la sociedad, aprobado por el Consejo, pero donde la ley no exige que se establezca en los estatutos los conceptos retributivos que el consejero delegado o consejero con funciones ejecutivas puedan percibir. En este caso será el Consejo de Administración el órgano competente para fijar y establecer la retribución de los consejeros ejecutivos, incluida su cuantía, que podría superar incluso el máximo fijado para los administradores “en su condición de tales” , salvo que exista una política de retribuciones aprobada por la Junta que estableciera directrices en este sentido, y salvo el caso del artículo 220 de LSC para las sociedades limitadas (el establecimiento o modificación de cualquier clase de relaciones de prestación de servicios entre la sociedad o alguno de sus administradores requerirá acuerdo de la junta).

La información contenida en la presente nota no debe ser en sí misma considerada como un asesoramiento específico en la materia comentada, sino únicamente una primera aproximación al tema tratado, siendo por tanto aconsejable que los receptores de la presente obtengan asesoramiento profesional sobre su caso concreto antes de adoptar medidas o acciones específicas.